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Los grandes tarotistas e intérpretes de la tradición del Tarot
Uno de los primeros en afirmar del origen egipcio del Tarot fue Antoine Court de Gebelin, lingüista francés, clérigo, ocultista, Masón, miembro de la Logia de los Philalethes y autor de la obra de nueve tomos: Clave Ilustrada del Mundo Primitivo. Este autor antiguo sostenía que el lugar de nacimiento de las cartas había sido el antiguo Egipto, donde eran utilizadas como herramientas de iniciación en el sacerdocio. Se dice también que los Arcanos Mayores del Tarot es el equivalente del Libro de Thoth, una síntesis de todo el conocimiento egipcio.
Un seguidor de Gebelin fue Etteilla, también conocido como "Alliette" (su nombre invertido). Adivino y fabricante de pelucas en la Francia napoleónica estudio magia egipcia, astrología, alquimia y adivinación. Su teoría, considerada extravagante por los profanos de la época, relaciona las matematicas de Pitágoras con el Tarot.
Eliphas Levi (nombre verdadero: Alphonse Louis Constant, autor de Historia de Magicœ), 1810-1875, fue sacerdote y Rosacruz francés, pensaba que el Tarot era la clave de la Biblia, la Cábala judía y todas las demás escrituras espirituales antiguas. Intentó vincular las 22 cartas del Arcano Mayor a las letras del alfabeto hebreo. Encontró paralelismos entre los palos del Tarot y las cuatro letras del Tetragrammaton, YHVH ("Yahweh"). Fue pionero en relacionar el Tarot con la Kabala judía.
El autor frances de finales del siglo XIX, Paul Christian (Jean Baptiste Pitois), fue un seguidor de Levi que sostuvo que los Arcanos Mayores representaban pinturas jeroglíficas encontradas en las columnas de Templos Egipcios. Sin duda una teoría interesante.
Papus (Gerard Encausse, 1865-1916), doctor francés, filósofo, Mason, Rosacruz y creador del Neo-Martinismo, sostuvo los orígenes egipcios del Tarot. Lo afirma precisamente en su libro "El Tarot de los Bohemios" donde explicaba que el Tarot era portador de diseños antiguos inscritos en cámaras ocultas bajo las Pirámides egipcias. Los diseños representaban las variadas pruebas de iniciación. Fue seguidor de Eliphas Levi, de Etteilla, de Gebelin y asimiló el Tarot con la Kabala, la Astrología y la Numerología.
MacGregor (Samuel Liddell) Mathers dirigió la Orden Inglesa del Amanecer Aureo, (la original Golden Dawn) fundada en 1886. Estudió el misticismo judío, egipcio, cristiano y alquímico. Escribió profusamente sobre el Tarot durante toda su vida.
A. E. Waite (1857-1942), Masón y Rosacruz Inglés, ocultista y cristiano, se desligó de la Orden del Amanecer Aureo ( la original Golden Dawn ) y fundó su propia rama de pensamiento místico reformado. Trabajando con la artista Pamela Colman Smith, creó una baraja "rectificada" que mostraba imágenes y paisajes en todas las cartas, tanto del Arcano Menor como del Mayor. Se volvió enormemente popular y muchos la consideran la baraja oficial. Su libro complementario, La Clave Pictórica del Tarot, es informativo aunque muy critico, conteniendo comentarios diversos sobre la baraja y su muchos usos.
Aleister Crowley también rompió con la Orden del Amanecer Aureo (la original Golden Dawn) y fundó su propia escuela ocultista, el Ordo Templi Orientis, que tenía que ver, entre otras cosas, con magia sexual. Trabajando con Freida Harris, creó el pintoresco Libro del Tarot de Thoth. Consideraba más importante identificarse con cada carta que tratar de adivinar sus orígenes. Muchas veces encarcelado y acusado de brujería en una inglaterra crítica y cerrada de tiempos pasados.
Paul Foster Case, quien fundó el Adytum de los Constructores (B.O.T.A.) ideó el Tarot de Marruecos. Según él, filósofos del siglo XI lo habían diseñado tanto para preservar los conocimientos después de la quema de las bibliotecas de Alejandría como para proporcionar un idioma universal. También diseñó una baraja negra y blanca, con un fuerte parecido a la de Waite.
Hoy en día existen mas de 40000 mazos diferentes en el mundo, desde reproducciones fielmente antiguas y actuales para todas las afinidades y gustos, es por ello que el simbolismo y el Tarot no tiene fronteras y se adapta a cada pueblo, cultura y época. Finalemente podemos afirmar que el Tarot se se muestra a sí mismo efectivo con las pruebas que emanan de sus revelaciones que esperamos, querido lector, descubras por ti mismo. Pronto lo comprobarás.


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