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Todo el que desarrolla un oficio busca un sustento económico que le permita continuar con su desarrollo y es lógico que el Tarotista cobre por su tiempo, esfuerzo y concentración cuando se haya preparado para ello.
Si ya conoce las Cartas de Tarot, tiene experiencia en muchas consultas con otros y se cree preparado para ello, puede intentar profesionalizarse.
Para hacerlo le damos lo siguientes consejos:
Un buen Tarotista se caracteriza por su intuición y psicología, aunque eso también se adquiere y desarrolla utilizando el Tarot y haciendo consultas a otros. Si siente que aún no tiene esta intuición, siga practicando.
Encontrará muchas veces personas que sólo quieren desahogarse, contar aquello que les agobia. Déjeles hablar y con ello les ayudará tanto o más que con los Arcanos del Tarot. No olvide que un buen Tarotista debe ser confesor además de consejero.
Trate al consultante con atención y amabilidad pero sin servilismo. Procure no verse manipulado por personas con trastornos, sabiendo de antemano cuál es su función durante la consulta y que ésta termina cuando la sesión llega a su fin.
Será presionado para que diga lo que quieren oír. Dulcifique el mensajes de las Cartas pero no mienta, no adule al consultante. El Tarotista debe tener tacto para comunicar a los demás el mensaje de los arcanos y evitar imponer una línea de conducta al consultante manteniéndose neutral. Usted puede dar consejos desde el sentido común pero la persona que acude a usted será quien tome la decisión final sobre sus actos. Si es necesario aclare este punto explícitamente.


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